Fuentes ligadas al Sistema Penitenciario aseguraron
bajo condición de anonimato, que la situación aún es tensa dentro del
penal debido a otro hecho que gira alrededor de dos reos que estarían
detenidos ilegalmente
Bajo estrictas medidas de seguridad y vigilancia
permanecen desde el fin de semana las instalaciones de la Policía y del
Sistema Penitenciario de Bluefields, ante supuestas amenazas de motín y
el intento de fuga de cuatro presidiarias.
No obstante, Wilfredo Jarquín, delegado de Gobernación para la Región
Autónoma del Atlántico Sur, RAAS, minimizó la situación y dijo que se
trataba de una protección de rutina.
“No conocemos de ningún plan para desestabilizar la Policía o el
Sistema Penitenciario, lo que se hizo fue protegerlas (instalaciones)
por el intento de fuga que se registró el fin de semana”, dijo Jarquín.
El funcionario hacía alusión a un hecho que involucró a las convictas
Ileana Requena Talavera, Julissa Cutbert Down, de 30 años; Cosly Prudo
Taylor, de 25, y Yanielka Taisigue, de 16 años, quienes aprovecharon la
oscuridad y la lluvia que caía la noche del sábado 4 de febrero, para
darse a la fuga, aunque fueron recapturadas poco después.
Sin embargo, fuentes ligadas al Sistema Penitenciario aseguraron bajo
condición de anonimato, que la situación aún es tensa dentro del penal
debido a otro hecho que gira alrededor de dos reos que estarían
detenidos ilegalmente, pues ya cumplieron su condena y las autoridades
se niegan a liberarlos.
Se trata de los prisioneros Herbert Hamilton y Alfredo Oregón Hunter,
ambos condenados por drogas, y quienes según su abogado defensor, ya
cumplieron sus respectivas sentencias.
“Hamilton recibió orden de libertad el 28 de mayo y Oregón debería
estar en libertad desde diciembre pasado, pero (el alcaide del penal
Ernesto) Zelaya se opone a liberarlos”, afirmó el abogado Silvio Lacayo.
Orden superior
Pero
el delegado de Gobernación defiende al alcaide Zelaya y afirma que este
solo está cumpliendo órdenes superiores. “No se trata de un capricho
personal, el Alcaide cuenta con el respaldo institucional. La decisión
está en manos de una comisión nacional del Mingob (Ministerio de
Gobernación) y de la Corte Suprema de Justicia que está revisando las
sentencias que emiten jueces y magistrados”, explicó Jarquín.